La pandemia por COVID-19 ha representado el mayor reto para que las empresas continúen con su comercio y transporte internacional de mercaderías.

El cierre de fronteras, las restricciones sanitarias y la desaceleración económica global, son tan solo algunos de los factores que han puesto el comercio internacional de cabeza.

Prácticamente todos los productores y comercializadores del mundo están enfrentando alguna dificultad para obtener en los tiempos requeridos, las materias primas que requieren para darle continuidad a sus negocios como: repuestos e insumos,  materiales de empaque y bienes finales.

Con el fin de marcar una ruta clara y para que las empresas tengan mayor claridad acerca de qué pueden hacer para hacerle frente a esta crisis, la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (UNCTAD) publicó 10 puntos importantes para considerar en la elaboración de un plan de acción para fortalecer el comercio y transporte internacional:

  • Asegurar la continuidad de los embarques vía marítima.
  • Mantener las operaciones en puerto abiertas.
  • Facilitar y agilizar las revisiones aduaneras, protegiendo el intercambio de productos esenciales.
  • Facilitar el transporte en cruces fronterizos.
  • Asegurar y proteger el derecho de tránsito y acceso a puertos, terminales, almacenes, entre otros.
  • Proteger la transparencia y seguridad de la información.
  • Facilitar e incrementar los procesos vía electrónica evitando el contacto de personas para intercambio de documentos.
  • Anticipar soluciones para potenciales conflictos legales que se pueden presentar entre los distintos actores que intervienen en el comercio y transportación marítima y terrestre.
  • Proteger a embarcadores y proveedores de servicios asociados, estableciendo programas de apoyo económico y financiero durante la emergencia.
  • Dar prioridad a la asistencia técnica, capacitando a personal e instituciones sobre herramientas y habilidades tecnológicas.

 

Los importadores de mercancías tienen que sofisticar los procesos de búsqueda de opciones para adquirir los bienes dentro del plazo al que los proveedores se hayan comprometido a entregarlos.

Además deben contar con operadores logísticos que estén monitoreando permanentemente las mejores opciones para el transporte de esos bienes a pesar de los tiempos de incertidumbre.

Son nuevos tiempos y las empresas tienen que ser más minuciosos en sus análisis de costos por el impacto de la pandemia y tener siempre como objetivo darle continuidad a sus servicios.